Estrategia de marca · Identidad · Sistema gráfico · Rotulación · Redes
Wag & Soul es un club para mascotas. El producto es para el perro, pero quien paga, elige y recomienda es su dueño. Casi toda la categoría se equivoca en ese punto.
01 Mirar
El sector de mascotas se comunica en un registro infantil: huellas, tipografías redondeadas, colores de guardería, juegos de palabras con ladridos. Funciona para que el producto se reconozca en una estantería y falla en todo lo demás.
Porque el animal no lee. Quien decide es una persona que ya trata a su perro como parte de la familia y que está dispuesta a gastar en él lo que gasta en sí misma. Y esa persona no compra en un sitio que parece una juguetería.
02 Detectar
El patrón estaba en el propio nombre del proyecto: the club. No es una tienda, es un club. Y un club no vende artículos, vende la sensación de formar parte.
Eso cambió el terreno visual entero. La marca dejó de tener que parecer simpática y pasó a tener que parecer un sitio al que se pertenece: emblema en el rótulo, edición limitada en el producto, bandana como distintivo. Los códigos de un club, no los de una tienda.
03 Ordenar
Cuatro decisiones para hablarle al dueño sin dejar de ser una marca de mascotas.
Un azul saturado con amarillo de acento. Fuera la paleta de guardería: el color es lo primero que separa a esta marca de la estantería de al lado.
El logotipo usa una tipografía con serifa, no una redondeada. Aporta la seriedad de un club y deja el guiño para el contenido, que es donde no molesta.
El sello de club va en la bandana, en el vaso y en el rótulo. Es lo que convierte un accesorio en una insignia de pertenencia, que es lo que se está vendiendo.
La ternura vive en las redes —donde funciona— y no en la identidad. Así la marca puede ser adulta y el contenido puede ser encantador sin que se contradigan.
04 Dar forma
Rotulación, producto, packaging y una línea de contenido que sostiene la misma idea de club.
Por qué funciona
Una marca simpática compite con todas las demás marcas simpáticas, y ahí el que gana es el que tiene el precio más bajo. Un club, en cambio, no compite por precio: compite por quién está dentro.
Todo el sistema trabaja para eso. El emblema en la bandana es lo mismo que un pin en una solapa: una señal de que perteneces. Y esa señal la compra el dueño, que es quien paga, aunque la lleve puesta el perro.
Qué se entrega
Termina cuando el cliente puede trabajar sin nosotros. Esto es lo que se entrega, en todos los proyectos de marca:
En este proyecto se entregaron además la rotulación del local, el textil, el packaging y la dirección de contenido para redes.