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Fotografía · Producto · Obrador · Delivery

Cuando vendes por una app, la foto es el producto.

Beso de León es pastelería peruana en Madrid. Una buena parte de sus pedidos entra por las apps de reparto, donde el cliente no huele, no prueba y no pregunta: decide con una miniatura de trescientos píxeles.

Tarrina de postre de Beso de León con fresa y cuchara de madera sobre mármol blanco
Cliente
Beso de León
Sector
Pastelería peruana
Año
2025
Qué dirigimos
Dirección de fotografía, producto, obrador y retrato, selección y retoque

01 Mirar

El postre es el producto más difícil de fotografiar mal y que aun así venda

En una app de reparto todas las cartas se ven igual: fondo oscuro, luz amarilla de local y el postre visto de frente. A ese tamaño, media docena de tarrinas distintas se convierten en la misma mancha marrón y el cliente elige por precio.

Y en Instagram pasa lo contrario: hay foto de sobra, pero hecha en momentos distintos y con luces distintas, así que el perfil no se reconoce como una sola marca.

02 Detectar

El envase ya resolvía la mitad: había que dejarlo respirar

El patrón estaba en el propio producto. La tarrina viene con etiqueta azul clara, y ese azul sobre mármol blanco se separa de golpe del resto de la carta de cualquier app. No hacía falta añadir color: hacía falta quitarlo todo lo demás.

La segunda decisión fue de reparto. La marca tiene una persona detrás, y en redes esa persona funciona mejor que el bodegón. Así que la sesión se dividió en dos usos: producto limpio para la carta y el reparto, y obrador con gente para el contenido.

03 Ordenar

Cuatro decisiones, tomadas antes de dibujar

Cuatro decisiones tomadas antes de montar la mesa.

01

Mármol blanco y luz de día

Nada de fondo oscuro ni luz de local. La tarrina tiene que ganar contraste en una rejilla donde el resto de la competencia va en penumbra.

02

Un corte que enseñe la capa

La fresa partida, la cuchara dentro, la textura a la vista. En un postre la compra se decide por lo que promete la cuchara, no por el envase cerrado.

03

El azul de la etiqueta como único color

El azul de marca es el único acento que entra en el encuadre. Todo lo demás es blanco, crema y madera, así que el color siempre señala al producto.

04

Dos usos, una sola sesión

Producto limpio para la carta y el reparto; obrador y retrato para redes. Misma luz en las dos series, para que el perfil y la app se reconozcan entre ellos.

04 Dar forma

El producto para la carta, el obrador para las redes

Tarrinas sobre mármol, el surtido completo y el obrador en azul con la pastelera dentro. Todo con el mismo tratamiento de color.

Surtido de tarrinas de Beso de León vistas desde arriba sobre mármol La pastelera de Beso de León probando uno de los postres
La pastelera en el obrador azul de Beso de León Bandeja de alfajores recién montados en el obrador

Por qué funciona

Porque la foto de producto es lo único que trabaja a las once de la noche

La carta de una app no se explica: se hojea. Si la foto resuelve en un segundo qué es, de qué tamaño y qué textura tiene, el pedido entra sin que nadie pregunte por WhatsApp.

Y tener el producto y el obrador salidos de la misma sesión evita el problema que llega al mes siguiente: que el feed y la carta parezcan dos negocios distintos.

Qué se entrega

Una sesión de pastelería se entrega por usos, no por carpetas

Cada foto en el formato donde va a trabajar: la carta, la app, el feed y las historias. Esto es lo que se entrega:

  • Selección editada
  • Retoque de producto
  • Versión para carta y delivery
  • Versión vertical para redes
  • Recortes para historias
  • Archivos en alta y en ligero
  • Dirección de la sesión
  • Derechos de uso cedidos

El recorte cuadrado para la app se entrega aparte desde el principio: es el que evita que el producto acabe cortado por la mitad en la ficha del reparto.

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